Con la presencia de organizaciones sociales y el liderazgo de monitores de III y IV Medio, la comunidad escolar vivió dos jornadas de oración, testimonio y trabajo en equipo enfocadas en el bien común.
Entre el 18 y el 19 de agosto, la capilla de nuestro colegio albergó el Seminario y la Charla de Justicia y Solidaridad, instancias de formación valórica diseñadas para conectar a nuestros estudiantes con la realidad de distintas comunidades y promover un compromiso activo con el entorno.
Seminario para Enseñanza Media: testimonios que transforman
La primera jornada, realizada el 18 de agosto, convocó a los estudiantes de I a IV Medio en torno al Seminario de Justicia y Solidaridad. La actividad comenzó con un momento de oración basado en el Evangelio de San Mateo ("Tuve hambre y me dieron de comer..."), recordando el llamado de Santa Juana de Lestonnac a descubrir a Jesús en el servicio cotidiano y el apoyo fraterno.
El seminario contó con la participación de un panel de invitados de diversas organizaciones sociales:
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Carmen Soto, en representación de la Fundación Educere.
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Nicolás Navarro, del voluntariado Derecho a Sonreír.
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Michael Erices, en representación de la Fundación Cristo Vive.
Durante la conversación, los expositores relataron el trabajo que realizan sus instituciones, las realidades de vulnerabilidad que abordan y las lecciones de esperanza que han recibido de las propias comunidades. Al finalizar, instaron a los jóvenes a no quedarse solo en la reflexión, sino a asumir un compromiso personal a través de pequeños gestos diarios.
Charla y taller para 7° y 8° Básico: el liderazgo de los monitores
El 19 de agosto, la dinámica se trasladó a los cursos de 7° y 8° Básico, quienes participaron en una charla formativa sobre empatía y responsabilidad social.
Un pilar fundamental de esta jornada fue el rol asumido por estudiantes de III y IV Medio, quienes actuaron como monitores del encuentro. Los monitores guiaron la conversación en grupos reducidos, planteando problemáticas actuales y liderando dinámicas para buscar consensos colectivos. A través del diálogo horizontal, los estudiantes más jóvenes analizaron cómo aplicar los principios de la justicia social en su entorno escolar y familiar.
Ambas jornadas concluyeron reforzando la importancia de construir una comunidad más inclusiva, donde la sensibilidad frente al dolor ajeno se traduzca en acciones concretas de ayuda e integración.
