El pasado sábado, el Gimnasio del Colegio fue escenario de un significativo encuentro de bienvenida para las familias que este 2026 se integran por primera vez a nuestra comunidad educativa.

La jornada fue concebida como un espacio de acogida y encuentro, donde madres, padres y apoderados pudieron conocer más profundamente la identidad del Colegio, compartir el sentido de nuestro proyecto educativo y comenzar a construir vínculos con esta comunidad que, desde ahora, también es la suya.

Con cercanía y espíritu de comunidad, la actividad invitó a las familias a descubrir el camino formativo que recorrerán junto a sus hijos e hijas, comprendiendo que educar en la Compañía de María es siempre una tarea compartida entre el Colegio y las familias.

Conociendo la historia de la Compañía de María
Uno de los primeros momentos de la jornada estuvo dedicado a presentar la historia y el origen de la Compañía de María Nuestra Señora, fundada por Juana de Lestonnac en Burdeos, Francia, a comienzos del siglo XVII.

A través de este recorrido histórico, las familias pudieron conocer cómo este proyecto educativo se ha extendido a distintos lugares del mundo y cómo llegó a Chile en el siglo XIX, dando origen a nuestro Colegio en Santiago, hace más de 150 años.

Comprender esta historia permitió reconocer que formar parte de la Compañía de María significa integrarse a una tradición educativa y espiritual que ha acompañado a generaciones de estudiantes en distintos países y culturas.

Los símbolos que expresan nuestra identidad
Durante la jornada también se compartió el significado de los símbolos que representan la identidad de la Compañía de María, como el anagrama de María, la llama y la mano tendida.

Cada uno de ellos expresa valores profundamente presentes en la vida del Colegio: la fe, el servicio, la sencillez y la disposición a tender la mano a los demás, formando personas comprometidas con la construcción de un mundo más humano y fraterno.

Una forma de educar centrada en cada estudiante
Otro momento importante del encuentro permitió conocer el modo de educar propio de la Compañía de María, que pone en el centro a cada estudiante como persona única.

Este enfoque busca acompañar a niños, niñas y jóvenes en su desarrollo integral, integrando la dimensión académica, espiritual, socioemocional y humana, para que cada uno pueda descubrir sus talentos, crecer en libertad y construir la mejor versión de sí mismo.

Vivir la comunidad día a día
Durante la jornada también se compartió cómo el Colegio promueve la vida comunitaria a través de distintas experiencias formativas: el currículo, las celebraciones litúrgicas, las iniciativas solidarias, los espacios de interioridad y el compromiso con el cuidado de la casa común.

Todas estas experiencias forman parte de un modo de convivir que busca que estudiantes, educadores y familias se sientan verdaderamente en compañía, unidos por un mismo proyecto educativo y por el deseo de crecer juntos.

Una misión que se construye junto a las familias
La actividad también permitió compartir algunos de los desafíos que inspiran el camino del Colegio hacia el futuro, en el marco de la Misión 2029, que invita a seguir fortaleciendo una educación de excelencia inspirada en el sello de la Compañía de María.

En este camino, el rol de las familias es fundamental. Por eso, hacia el final de la jornada se invitó a los participantes a reflexionar sobre su propio aporte a la comunidad educativa, completando la frase “Es posible…”, como una manera de expresar sueños, compromisos y esperanzas para este nuevo tiempo que comienzan junto al Colegio.

Comenzar a sentirse en casa
La jornada concluyó con un recorrido por las dependencias del Colegio, instancia que permitió a las familias conocer más de cerca los espacios donde sus hijos e hijas vivirán su experiencia escolar, y lo hicieron guiados por estudiantes que quisieron participar de esta bienvenida compartiendo su experiencia y respondiendo las consultas de los apoderados.

Más que una actividad informativa, este encuentro fue una invitación a comenzar a sentirse parte de una comunidad educativa que busca caminar junto a cada familia, acompañando el crecimiento y la formación de sus estudiantes.

Tal como nos inspira el lema que nos acompaña este año: “Es posible acoger y dar respuesta a la novedad que Dios nos ofrece”.

A Continuación, compartimos una selección de imágenes de la jornada: