A fines de noviembre pasado recibimos con mucha alegría a un grupo de exalumnas de la generación 1985, quienes regresaron a su Colegio para celebrar los 40 años de su egreso. Fue un reencuentro marcado por la emoción, los recuerdos y el profundo cariño por una comunidad que sigue siendo parte de sus vidas.
La visita incluyó un recorrido por distintos espacios del Colegio: las salas de clases donde estudiaron, los pasillos que aún conservan su memoria, los patios y los espacios comunes que fueron testigos de su etapa escolar. Cada rincón visitado fue una oportunidad para compartir anécdotas, risas y volver, por un momento, a esos años de formación vividos en comunidad.
Uno de los momentos más significativos se vivió en la capilla del Colegio, donde las exalumnas participaron de una liturgia que prepararon especialmente para la ocasión. En un ambiente íntimo y fraterno, cada una compartió palabras con sus compañeras, dando lugar a un espacio de encuentro profundo, de amistad, gratitud y memoria compartida.
Como Colegio, quisimos sorprenderlas con algunos gestos preparados con especial cariño: copias impresas del libro de notas correspondiente a su año de egreso, que cada una pudo llevar como recuerdo; recuerdos del Colegio para cada una y un desayuno para compartir, conversar y disfrutar tranquilamente del reencuentro.
La jornada contó además con la presencia de la Hermana Silvia Coloma, quien acompañó el encuentro y compartió reflexiones en torno a la educación y la formación valórica desde el sello propio del Colegio. Para varias de las exalumnas, fue también un reencuentro especial, ya que fueron estudiantes en la época en que la Hermana se incorporó a la Orden de la Compañía de María, Nuestra Señora.
Participaron de esta emotiva visita Ilse Contreras, Alejandra Gaete, Carolina Martínez, María Teresa Martínez, Paola Mutoli, Janine Saintard, Irma Santana y Paulina Urrutia, todas exalumnas del Colegio y egresadas el año 1985.
Este reencuentro refleja el valor de una formación que trasciende el tiempo, y de una comunidad educativa que sigue acogiendo, reuniendo y celebrando a quienes han sido parte de su historia. A 40 años de su egreso, estas exalumnas volvieron al Colegio para agradecer, recordar y seguir fortaleciendo los lazos que las unen a esta comunidad.
A cuatro décadas del egreso, esos valores siguen vivos y orientan la manera de estar en el mundo de quienes se formaron aquí. El servicio entendido desde la cercanía, la fraternidad como vínculo profundo y la comunidad como un lugar al que siempre se puede volver, aparecen como aprendizajes que trascienden el paso del tiempo.
Volver al Colegio es también agradecer esa formación que acompaña toda la vida y constatar que, más allá de los años, los lazos construidos en comunidad siguen siendo un punto de encuentro y celebración.
